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El Gobierno de Asturias coordinará actuaciones con ayuntamientos, sociedades de cazadores y otras entidades para frenar el incremento de la población de jabalíes

- El plan para controlar la especie en las zonas urbanas incluye medidas preventivas, coactivas y de colaboración ciudadana

24/10/2016

El director general de Recursos Naturales, Manuel Calvo, ha considerado hoy “imprescindible” la colaboración de todas las administraciones públicas y la sociedad civil para frenar los daños producidos por la gran expansión que experimenta en la actualidad la población de jabalíes. Calvo, que ha presentado las actuaciones que realiza el Gobierno de Asturias para disminuir la presencia de esta especie en la comunidad, ha destacado la elaboración de un plan integral de prevención y control de ejemplares en las zonas urbanas, una población que se ha incrementado  en las últimas décadas en toda Europa y que en Asturias ha crecido de forma considerable este año.

Según Calvo, el aumento de las poblaciones de suidos (jabalíes autóctonos e introducidos y cerdos cimarrones) es una preocupación común a muchos países en cuatro continentes, entre ellos, España, donde se ha producido una espectacular expansión desde 1960, similar a la de Europa, con un ritmo de crecimiento casi constante en la mitad norte de la península desde ese década. Este incremento se ha retardado en Asturias hasta los años 80 del siglo XX y actualmente el jabalí está presente  en todos los concejos asturianos, salvo en Gozón, con una población estimada de 60.000 individuos, en 2013, frente los 6.000 de 1994.

La aparición de  jabalíes habituados al hombre en entornos urbanos es  un problema emergente en las dos últimas décadas. Calvo ha afirmado que esta situación tiene “una compleja solución que requiere de la cooperación entre administraciones y sociedad civil: cazadores, ecologistas, animalistas y todos los ciudadanos para encarar este asunto con posibilidad de éxito”.

Las ciudades proporcionan recursos a estos animales, como alimento (raíces en los jardines y basuras), agua o refugio en las épocas más desfavorables y mantienen densidades superiores a las que se pueden encontrar en los hábitats más naturales. Los principales daños que producen son hozaduras y colisiones con vehículo y, en una una fase más avanzada de habituación, concurren en espacios públicos (jardines, parques e incluso áreas edificadas) aunque los ataques a personas son muy excepcionales.

El problema es común a muchos países en Europa y en todo el mundo. Una encuesta realizada sobre jabalíes y cerdos cimarrones en áreas urbanas y suburbanas sobre situación y medidas tomadas en 104 ciudades de 18 países en cuatro continentes arrojó el siguiente resultado: En el 80% seguían aumentando y sólo en un 3% habían disminuido. Por ejemplo,  partir de 2012 se cazan 2.500 jabalíes anuales en Berlín.

En España existen dificultades con la especie en 30 provincias y 80 ciudades, con un aumento exponencial del 30% anual  a partir de 2010. En 2015 se cazaron 625 jabalíes en el Parque Natural de Collserola, en Barcelona.

En los entornos urbanos de Asturias,  aparecen en  2002 y se aprecia un incremento a partir de 2012, cuando comienzan a observarse jabalíes en el interior del casco urbano de Oviedo, una subida poblacional que se dispara en 2016. 

Además, en la zona central del Principado se ha percibido una hibridación de jabalíes con cerdos vietnamitas. Así, en 2013 se detectó presencia de estos animales asilvestrados en Siero, Sariego y Villaviciosa. Actualmente, también en Oviedo, Castrillón, Gijón, Llanes y Tapia de Casariego. En 2016 se han capturado 20 ejemplares.

A las zonas de seguridad genéricas establecidas por la Ley de Caza del Principado de Asturias (vías y caminos de uso público, vías férreas etc.)  en el medio urbano hay que sumar otras 17 zonas de seguridad señalizadas con una superficie de 322 kilómetros, principalmente en Oviedo, Llanera, Siero, Gijón, Avilés, Corvera, Castrillón y Valdés.

Calvo ha remarcado que la  caza está prohibida en el medio urbano y limitada con disparo sobre los ejemplares en un total 2.414 kilómetros cuadrados, el 22,8% de la superficie de Asturias. El responsable de Recursos Naturales ha informado de que en 2015 la Guardería del Medio Natural realizó 368 servicios en las zonas de seguridad y refugios de caza en toda Asturias. En lo que va de año, se han desarrollado 152 servicios, 23 de ellos en Oviedo, con 24 jabalíes abatidos.

Las indemnizaciones por daños de la especie en cultivos agrícolas y  accidentes de carretera han superado los 18 millones en los últimos 15 años y se han abierto 90.000 expedientes en ese periodo.

El Plan de Prevención y Control de Jabalíes que, por encargo de la Consejería de Desarrollo Rural  y Recursos Naturales,  está elaborando el Indurot, contiene tres líneas generales de actuación:                

Información y colaboración ciudadana

El plan incluirá una serie de consejos para la convivencia con jabalíes urbanos que deberán ser  difundidos por ayuntamientos y ONG. Por ejemplo, identificará una serie de conductas de riesgo que el ciudadano debe evitar  como ofrecerles alimentos, asustarlos,  dejar que el perro los acose o correr. También contiene maniobras de defensa que las personas deben realizar cuando detecten su presencia como hacerse notar a tiempo, mantenerse a distancia y dejarles una vía de escape, fijarse bien en lo que están haciendo, avisar a la policía municipal o colaborar con las autoridades.

Medidas preventivas

Esta línea de medidas corresponderá fundamentalmente a los ayuntamientos. Entre otras, el plan establecerá la habilitación por parte de los municipios de un sistema de recogida de basuras y papeleras a prueba de jabalíes en la zona perimetral de las ciudades y en los puntos de más presencia, evitar la acumulación de basura en zonas accesibles a los animales, revisar las instalaciones escolares e instalaciones de vallas perimetrales, prohibir dar alimento a jabalíes y medidas sancionadoras que figuren en las ordenanzas municipales, prohibir la liberación de animales como cerdos vietnamitas, cursos de formación a la Policía Local, localización de puntos negros en carreteras y mejora de la señalización preventiva.

Medidas de control

Estas actuaciones, competencia de la Administración regional en su mayor parte,  se dividen en métodos de captura en vivo y de sacrificio. En el cinturón más próximo al casco urbano se utilizarán preferentemente las trampas de captura en vivo y en el más alejado se podría continuar con aguardos. En el cinturón de riesgo se podrán realizar batidas incruentas con perros en las que también pueden utilizarse balas de goma o fusiles láser y petardos. En las zonas limítrofes con los cotos, las batidas deberán programarse, de acuerdo con el plan de tiro de los cotos para que, en la medida de lo posible, coincidan con la víspera de cacerías en el área colindante.

Los métodos de sacrificio se realizarán con aguardos nocturnos en las zonas más alejadas del casco urbano, batidas incruentas con perros en el cinturón de seguridad, balas de goma o fusiles láser y petardos para   efectuar estimaciones de la población de la especie en zonas de seguridad y realizar un seguimiento de la reducción de densidad poblacional, perreas en las zonas limítrofes con los cotos coincidiendo con la víspera de cacerías en el área colindante.

Cupos de captura

La alta densidad de población de suidos afecta de forma inversa al medio rural que al urbano. “Mientras en el primero existe un alto riesgo de daños a praderas y cultivos y un peligro más bajo a personas y seguridad vial, en el segundo, el mayor riesgo es para  personas y seguridad vial y el menor en praderas y cultivos”, ha precisado Calvo.

Una de las medidas principales que  está llevando a cabo  la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales para controlar la población del jabalí es el cupo de captura de seis adultos por cacería en los cotos regionales  y de cinco en las reservas regionales.

Calvo ha solicitado a los cazadores que se cobren el máximo de piezas permitido porque, según ha precisado, el promedio de ejemplares abatidos en Asturias es sólo de 1,5 a  2,2 por cacería. Éste es uno de los motivos por los que el incremento anual medio de la especie se sitúa entre el 25% y el 30%, porcentaje que bajaría aproximadamente al 7% si se cumpliese el cupo establecido. De no aplicarse ningún plan de gestión cinegética, el incremento anual sería del 89%.

El director general  ha asegurado que las causas de la excesiva población de jabalíes en Asturias son similares a las del resto de Europa. Entre las mismas,  ha citado el  envejecimiento   de la población rural y abandono de la actividad agraria, hecho que baja la mortalidad del jabalí por el aumento del alimento y del refugio y la eliminación de los venenos como sistema de control de alimañas;  la disminución del número de licencias de caza en un 54% en los últimos 30 años, pasando de 31.587 en 1986 a las 14.669 vigentes ; la falta de relevo generacional, la crisis económica,  o el envejecimiento de la edad media de los cazadores, que en la actualidad se sitúa en los  56 años frente a los 34  de 2002.

Para frenar la expansión de suidos y mitigar  daños, la consejería  viene autorizando cacerías excepcionales, motivadas y justificadas, en reservas regionales, zonas de seguridad, refugios de caza o zonas de aprovechamiento cinegético común. Estos controles los realiza la Guardería del Medio Natural, generalmente mediante aguardos y excepcionalmente con batidas. Según Calvo, éstas son medidas que la consejería activa cuando es necesario prevenir perjuicios importantes a los cultivos y bosques, por motivos sanitarios de interés general o cuando la seguridad vial se ve comprometida por la presencia del jabalí.

Los cazadores realizan los controles en los cotos regionales, acompañados por el guarda correspondiente. Este año se han realizado 20 aguardos dentro y fuera de la temporada de caza, mientras que se han efectuado tres batidas extraordinarias al mes, dentro de la temporada de caza, en los concejos de El Franco, Boal y Tapia de Casariego.

En los terrenos cinegéticos, Recursos Naturales ha empleado perros de rastro para ahuyentar al jabalí con la presencia de la guardería de campo  o de la Guardería del Medio Natural entre el 1 de mayo y el 31 de agosto y únicamente en zonas donde se hayan detectado daños producidos por la especie. Asimismo, se han efectuado actuaciones extraordinarias hasta el fin de la temporada de caza (el pasado mes de febrero). Como ejemplo, la consejería ha autorizado ahuyentar a los jabalíes del medio urbano con perros en zonas limítrofes con cotos regionales de Llanera y de Sierra Pulide-Nalón, de modo que se extraen los animales de las zonas de seguridad para ser abatidos dentro del coto. Estas medidas se autorizarán en los próximos días para  cotos regionales de Villaviciosa y  de Siero-Noreña.

En las zonas de seguridad (terrenos donde no se puede disparar), Recursos Naturales está empleando jaulas de captura.

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