Saltar al contenido principal

Gobierno del Principado de Asturias

Red Ambiental de Asturias English | Asturianu
 

Estás en

Conceptos generales de contaminación atmosférica

Efectos de la contaminación

Contaminación lumínica

 

 

Uno se los problemas más importantes del deterioro de la calidad de la atmósfera es que sus efectos presentan dimensiones globales. Las emisiones contaminantes que generan los países industrializados están contribuyendo al reforzamiento de efectos como el agotamiento de la capa estratosférica de ozono, la acidificación, principalmente por lluvia ácida, o el efecto invernadero. Estos efectos generan consecuencias, no solo para los países responsables de las emisiones, si no también en las zonas menos industrializadas del planeta.

 

Además, los efectos globales que produce la contaminación atmosférica se encuentran interrelacionados, de forma que un mismo contaminante puede estar relacionado con varios fenómenos: por ejemplo, los óxidos de nitrógeno influyen en el agotamiento de la capa de ozono, pero son también los responsables de la aparición de contaminantes secundarios que participan en la acidificación, a la vez que contribuyen al efecto invernadero.

 

El efecto invernadero se refiere a la retención del calor del sol en la superficie de La Tierra por parte de algunos gases existentes la atmósfera. Estos “Gases de Efecto Invernadero” (GEI) son fundamentales para calentar la superficie del planeta y permitir el desarrollo de la vida. Entre estos gases se encuentran: el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), el vapor de agua, y otros de origen exclusivamente antropogénico como los halocarburos (CFCs), SF6, etc. El mundo industrializado ha conseguido desequilibrar el efecto invernadero, aumentando la concentración de estos gases un 30% desde el siglo pasado, lo que está poniendo en peligro la composición, la capacidad de recuperación y la productividad de los ecosistemas naturales, y con ello, el desarrollo económico y social, y el bienestar de la población.

 

La capa de ozono estratosférica, la más alta de la atmósfera, mantiene una concentración estable, en equilibrio dinámico. Sobre este equilibrio han incidido compuestos químicos emitidos por la actividad humana (CFC, tetracloruro de carbono, metil cloroformo, HCFC y halones), haciendo que disminuya su espesor, especialmente en los polos. Como consecuencia, la radiación ultravioleta sobre la superficie ha aumentado, con efectos perjudiciales para todos los organismos vivos. En los humanos, aumenta la frecuencia de enfermedades como el cáncer de piel, cataratas y depresión del sistema inmune. En los ecosistemas, limita la producción de fitoplacton en el mar, base de la cadena alimenticia marina, y perjudica las primeras fases de desarrollo de peces y anfibios. La productividad marina, por tanto, disminuye.

 

La acidificación es un fenómeno asociado a la emisión de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y amoniaco (NH3) a la atmósfera. Los dos primeros compuestos se originan en la quema de combustibles fósiles (carbón y derivados del petróleo) en centrales eléctricas, calefacciones y todo tipo de vehículos. El amoniaco se produce en la degradación del estiércol animal. Como resultado, el agua de lluvia presenta un pH ácido, que produce daños directos en los árboles y plantas y acidifica el suelo, alterando sus capacidades agrícolas; y los lagos y embalses, con efectos sobre los ecosistemas acuáticos, especialmente sobre las poblaciones de anfibios. Estos efectos se producen en lugares generalmente muy alejados del foco de emisión.

 

Otro de los efectos es la contaminación fotoquímica, que se produce por la generación de compuestos oxidantes, como el ozono (O3) a nivel de la superficie, como consecuencia de reacciones químicas donde interviene la luz solar y compuestos emitidos por la actividad humana como los óxidos de nitrógeno (NOx), los compuestos orgánicos volátiles (COV), el metano (CH4) y el monóxido de carbono (CO). Los efectos de estos oxidantes son problemas de salud, como dificultades respiratorias, y daños a los ecosistemas: deterioro de las hojas y disminución de la productividad.

 

Información sobre el documento